Mantenimiento y limpieza

El laminado de alta presión es muy higiénico y fácil de limpiar.

No requiere de ningún mantenimiento especial aparte de la limpieza normal.

La superficie, compacta y no porosa, puede limpiarse y desinfectarse fácilmente con agua caliente, vapor o cualquier tipo de detergente y desinfectante no abrasivo de uso doméstico si no son muy alcalinos.

El HPL es altamente resistente, por lo que solo cabe tomar unas pocas precauciones:
•  evite el uso de ácidos y bases fuertes
•  evite el roce con sustancias o dispositivos altamente abrasivos (como el papel de lija o la lana de acero)

Al ser antiestático, no atrae el polvo.

No requiere de ningún tratamiento específico con productos de limpieza para muebles que contengan ceras: este tipo de productos tienden a formar una capa pegajosa en la superficie que atrae la suciedad.